Final final
El eco de las palabras de Cristalina resonaba en la mente de Javier como un martilleo incesante. Las descalificaciones sutiles, las críticas veladas, los reproches disfrazados de «humor» que había recibido durante meses, adquirían un nuevo significado.
- «Eres un soñador, Javier. Vives en tu mundo de fantasía. Necesitas ser más práctico.»
- «Tu trabajo es una pérdida de tiempo. Deberías buscar algo más estable, algo que nos dé seguridad.»
- «¿Por qué siempre te preocupas por los demás? Piensa un poco en ti mismo.»
Al principio, Javier había intentado justificar aquellas frases, interpretándolas como comentarios inocentes, como parte de la personalidad directa y despreocupada de Cristalina. Pero a medida que la relación avanzaba, la frecuencia y la intensidad de las críticas aumentaban, dejando en Javier una sensación creciente de incomodidad y desconfianza.
- «¿Es posible que esté siendo manipulado?», se preguntaba Javier con inquietud. «¿Acaso Cristalina, sin saberlo, está repitiendo los patrones de comportamiento de su madre?»
La idea de que Cristalina pudiera tener rasgos narcisistas, esa patología que había estudiado con tanto interés y que había visto manifestarse en Luisa, comenzó a tomar forma en su mente. La búsqueda en internet se convirtió en una obsesión, devorando artículos, estudios y testimonios de personas que habían vivido experiencias similares.
- «El encanto inicial, la necesidad de admiración, la desvalorización sutil… todo encaja», pensó Javier con escalofríos.
La realidad comenzó a desdibujarse, el romance apasionado se transformó en un juego de poder, y Javier comprendió que estaba atrapado en una dinámica destructiva.
- «Debo salir de aquí», se dijo a sí mismo con determinación. «Debo priorizar mi propia salud mental, mi propia integridad.»
Pero la decisión no era fácil. El deseo, la esperanza de un futuro juntos, lo mantenían atado a Cristalina. Y la idea de herirla, de provocarle dolor, lo paralizaba.
- «¿Cómo puedo hacerle entender que esto no está bien?», se preguntaba con angustia. «¿Cómo puedo hacerla ver que su comportamiento es dañino para ambos?»
El relato se convirtió en un viaje a través de la psique de Javier, un laberinto de dudas, temores y verdades incómodas. Y mientras luchaba por encontrar una salida, comprendió que la verdadera liberación comenzaba por reconocer la realidad, por desenmascarar la mentira y por elegir un camino propio, sin permitir que nadie más moldee su destino.
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